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De Alemania a TikTok: personas entrenan mascotas imaginarias en la tendencia más surrealista de 2026. ¿Creatividad o soledad extrema?

¿tu próximo hobby es invisible?

Imagina esto: sales a la calle con una correa en la mano, te detienes para “recoger las heces” de tu perro y hasta le das premios imaginarios por sentarse. Bienvenido al hobby dogging, la tendencia que ha conquistado TikTok e Instagram desde Alemania, donde miles pasean perros inexistentes como si fueran mascotas reales. Lo que empezó como un experimento excéntrico en Bad Friedrichshall ahora genera millones de views, debates acalorados y un sinfín de memes. ¿Es una forma genial de combatir la soledad o el colmo de la era digital donde hasta las mascotas son virtuales?


¿Qué diablos es el hobby dogging?

El hobby dogging consiste en simular al 100% la rutina de tener un perro: usas arneses, correas reales, practicas obediencia básica (“¡siéntate!”, “¡salta el obstáculo!”) y hasta finges limpiar después de que tu “mascota” haga pis. Surgió en Alemania como parodia o evolución del hobby horsing (equitación con caballos de palo), pero sin necesidad de juguetes: todo es pura imaginación y performance callejero.

Participantes comparten videos en TikTok donde “entrenan” a sus perros invisibles, generan comunidades online y hasta organizan “paseos grupales”. Para ellos, es terapéutico: reduce estrés, fomenta ejercicio y da la ilusión de compañía sin pelos, ladridos ni veterinario. Críticos, en cambio, lo ven como un síntoma de aislamiento post-pandemia: “¿Por qué no adoptas un perro real en lugar de fingir uno?”


Orígenes: de los caballos de palo a los perros fantasmas

Esta fiebre no nace de la nada. El hobby dogging es el hermano canino del hobby horsing, que explotó en Finlandia hace años: gente galopando con palos simulando caballos, saltando obstáculos y compitiendo en torneos reales. Ahora, la versión “dog” lo lleva al siguiente nivel: cero animales involucrados, 100% performance humana.

Y no es solo moda europea. En Latinoamérica, se cruza con los therians (personas que se identifican espiritualmente como animales), generando un cóctel viral de identidades, activismo y surrealismo digital. Satíricamente hablando, si el futuro de los hobbies es invisible, ¿próximo paso: gatos holográficos por suscripción mensual?


Tendencias hermanas: el club de los hobbies “sin víctimas”

El hobby dogging no está solo en el circo de las tendencias absurdas. Aquí van sus primas más locas, todas virales en TikTok y con ese mix de creatividad, ética y “qué rayos estoy viendo”:

  • Equitación vegana (hobby horsing): Monta caballos de madera o palo para “salvar” a los reales de la explotación. Torneos con miles de participantes en Finlandia, acrobacias incluidas. ¡Activismo a galope!

  • Therians: Gente que vive como su “animal interior” (lobos, zorros…). Paseos a cuatro patas, colmillos falsos y comunidades online. El hobby dogging parece light al lado.

  • Pintar por números para adultos: Kits complejos para desestresarte sin talento previo. De lienzos a macetas: creatividad low-effort que arrasa en 2026.

  • Ganzúa deportiva: Aprende a abrir cerraduras (legalmente) como puzzle mental. Paciencia zen con vibe de espía.

Estas modas reflejan una era donde los hobbies buscan bienestar sin compromisos reales: cero responsabilidad animal, bajo costo y alto share en redes. Satira mode on: ¡próximo hit, “jardinería sin plantas” con regaderas vacías!


Reacciones: de los memes al debate serio

TikTok explota con #HobbyDogging (millones de views): unos aplauden la imaginación (“¡Genial para solteros urbanos!”), otros trollean (“Adopta no simules”) y psicólogos analizan: es coping mechanism contra soledad millennial/gen Z. Polémica peak: ¿promueve empatía animal o trivializa la tenencia responsable?

En el fondo, estas tendencias satíricas nos obligan a mirarnos: en un mundo de avatares y filtros, ¿dónde termina la diversión y empieza la desconexión real?


Conclusión: ¿te animas al paseo invisible?

El hobby dogging y sus clones son el espejo distorsionado de nuestra era: hobbies accesibles, éticos (o eso dicen) y ultra-shareables. Si buscas probar, agarra una correa y sal: ejercicio gratis, likes asegurados. Pero si prefieres pelos en el sofá, un refugio te espera. ¿Cuál es tu veredicto: genio o meme eterno?


¿Probarías hobby dogging o prefieres equitación vegana? Comenta abajo con #HobbyDogging y comparte tu “paseo imaginario” en redes. ¡Síguenos para más tendencias locas!

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