Grupo Nutresa compra Presto: qué pasará con los restaurantes y empleos
La compañía presidida por Jaime Gilinski firmó un contrato para adquirir la tradicional cadena colombiana de hamburguesas después de la liquidación judicial de su operadora. Los restaurantes seguirán funcionando mientras se prepara un plan de fortalecimiento y relanzamiento de la marca.
Presto, una de las cadenas de hamburguesas tradicionales de Colombia, tiene una nueva oportunidad para continuar en el mercado. Grupo Nutresa anunció que firmó un contrato de compraventa para adquirir la marca y su unidad económica productiva, en una operación que incluye puntos de venta, planta y centros de producción.
El acuerdo fue suscrito el jueves 22 de octubre y anunciado públicamente el viernes 23. La transacción se produce después de que la Superintendencia de Sociedades ordenara la liquidación judicial de Franquicias y Concesiones S. A. S. (Frayco), sociedad que operaba la cadena.
La compra busca mantener la continuidad del negocio y permitir que Presto siga funcionando bajo una nueva estructura empresarial. Sin embargo, el contrato no debe confundirse con un cierre definitivo ya completado: la operación está sujeta a las condiciones correspondientes y el valor de la transacción no ha sido divulgado.
¿Qué compró Grupo Nutresa?
De acuerdo con la información divulgada por la compañía, la adquisición comprende la marca Presto y su unidad económica productiva, que incluye los puntos de venta, la planta y los centros de producción.
La operación se realizará a través de IRCC S. A. S., filial de Grupo Nutresa vinculada a su negocio de Alimentos al Consumidor. De esta manera, Presto se incorporará a la estructura que reúne otras marcas de restaurantes, entre ellas Hamburguesas El Corral, El Corral Gourmet, Papa John’s, Beer Station, Leños & Carbón y Mimo’s.
Nutresa anunció que Presto funcionará como una marca independiente, con identidad y propuesta de valor propias. La compañía busca preservar los elementos que han distinguido a la cadena mientras define una estrategia para fortalecer su operación y atraer nuevamente a los consumidores.
El precio de la compra no ha sido informado públicamente. Tampoco se debe dar por concluida la integración mientras estén pendientes las condiciones de cierre de la transacción.
¿Por qué Presto estaba en riesgo de desaparecer?
El acuerdo llega después de un proceso de dificultades financieras de Frayco. En abril de 2026, la Superintendencia de Sociedades había confirmado un acuerdo de reorganización empresarial que contemplaba la atención de pasivos por cerca de $31.000 millones, después de las reducciones de capital aprobadas con determinados acreedores.
Posteriormente, el proceso no logró sostenerse y la autoridad ordenó la liquidación judicial de la sociedad operadora en octubre. Esa decisión puso en riesgo la continuidad del negocio bajo su estructura anterior y abrió la posibilidad de vender la operación como una unidad productiva en funcionamiento.
La venta de una unidad productiva permite buscar la continuidad de activos y actividades comerciales sin que necesariamente se mantenga la misma sociedad que los administraba. Por eso, la compra de Presto por Nutresa debe distinguirse de una adquisición de Frayco con todas sus obligaciones y pasivos.
La transacción se plantea como una salida para preservar la actividad comercial de la marca, aunque la situación de la sociedad en liquidación y los derechos de sus acreedores continúan siendo asuntos jurídicos diferenciados.
¿Qué pasará con los restaurantes y los trabajadores?
Grupo Nutresa informó que los restaurantes de Presto continuarán operando con normalidad mientras se concreta la integración y se prepara un plan de fortalecimiento. La prioridad anunciada incluye la continuidad de la operación y el trabajo con colaboradores y proveedores.
Caracol Radio reportó que con la operación se busca preservar más de 700 empleos. Esa cifra debe entenderse como parte de lo informado sobre el alcance laboral de la transacción; la continuidad efectiva de cada puesto dependerá de la implementación del acuerdo y de las condiciones aplicables a los trabajadores.
La compañía todavía debe definir los detalles del relanzamiento. Por ahora, no se ha anunciado un cambio general de nombre, una transformación inmediata de todos los locales ni una modificación confirmada de los productos o precios.
Para los consumidores, el mensaje principal es que Presto seguirá atendiendo mientras avanza el proceso. La marca conservará su identidad y Nutresa definirá en las próximas semanas cómo reforzar su presencia en el mercado.
¿Qué busca Nutresa con la adquisición de Presto?
La compra amplía la participación de Grupo Nutresa en el negocio de restaurantes y suma una marca con 45 años de historia en Colombia. Presto fue fundada en 1981 y construyó reconocimiento alrededor de sus hamburguesas, su salsa característica y otros productos que hacen parte de su oferta tradicional.
La cadena se incorporará al portafolio de Alimentos al Consumidor, que ya reúne diferentes conceptos de restaurantes. Esta estructura le permitirá a Nutresa integrar Presto a su negocio gastronómico, aunque la compañía ha señalado que conservará la identidad comercial de la marca.
La operación también tiene una dimensión competitiva. Según cifras publicadas por La República, la suma de Presto y El Corral ampliaría el tamaño de la presencia de Nutresa en el mercado de hamburguesas. Sin embargo, el efecto final dependerá de la evolución de los establecimientos, las ventas y la ejecución del plan de fortalecimiento.
Para Presto, el reto será conservar a sus clientes habituales y atraer nuevas generaciones sin perder los atributos que la han diferenciado durante décadas.
Presto inicia una nueva etapa, pero el proceso aún debe completarse
La firma del contrato con Grupo Nutresa abre una alternativa para la continuidad de Presto después de la liquidación judicial de su operadora. El acuerdo contempla adquirir la marca y los activos productivos necesarios para mantener el negocio, mientras la compañía prepara un plan de fortalecimiento.
La transacción no implica que Frayco deje automáticamente de tener obligaciones frente a sus acreedores ni que el proceso judicial de liquidación se cierre por la compra. Se trata de asuntos distintos: por un lado, la continuidad comercial de Presto y, por otro, la liquidación de la sociedad que operaba la cadena.
El siguiente paso será conocer los detalles del cierre de la operación y el plan que Nutresa implementará para la marca. Por ahora, Presto seguirá abierta mientras avanza la transición y se define su nueva etapa dentro del negocio de restaurantes del grupo empresarial.
Café Político seguirá la evolución de la compra y los anuncios sobre el futuro de la cadena.





