Colombia destraba negociación comercial con Japón y anuncia firma de acuerdo
Colombia y Japón firmarán acuerdo económico el 20 de diciembre de 2026
El Gobierno anunció que el Acuerdo de Asociación Económica (EPA) se firmaría después de reactivar unas negociaciones que permanecían suspendidas desde 2021. El tratado busca ampliar las exportaciones agroindustriales, atraer inversión japonesa y fortalecer la transferencia de tecnología.
Colombia y Japón avanzan hacia la firma de un Acuerdo de Asociación Económica (EPA) prevista para el próximo 20 de diciembre de 2026, según anunció el ministro de Comercio, Industria y Turismo, Mauricio Gómez Amín, durante un encuentro con empresarios españoles y representantes de países iberoamericanos en Madrid.
El anuncio representa un nuevo avance en las relaciones comerciales entre ambas naciones, luego de que los gobiernos retomaran las conversaciones para destrabar un proceso que permanecía suspendido desde 2021. De acuerdo con el ministro, las negociaciones recientes permitieron avanzar en cuatro meses hacia la reactivación del instrumento comercial.
La iniciativa busca ampliar el acceso de productos colombianos al mercado japonés, especialmente los provenientes del sector agroindustrial, además de promover la inversión extranjera y la transferencia de tecnología. Sin embargo, la firma anunciada no significa que el acuerdo entre en vigor automáticamente, pues deberá completar los procedimientos institucionales correspondientes.
¿En qué consiste el Acuerdo de Asociación Económica entre Colombia y Japón?
El Acuerdo de Asociación Económica, conocido como EPA por sus siglas en inglés (Economic Partnership Agreement), es un instrumento comercial que busca establecer condiciones más favorables para el intercambio de bienes y servicios, la inversión y la cooperación económica entre dos países.
En el caso colombiano, las negociaciones con Japón comenzaron en diciembre de 2012 y contemplaron inicialmente 18 capítulos relacionados con asuntos como cooperación, propiedad intelectual, compras públicas, facilitación del comercio y mejoramiento del entorno de negocios.
No obstante, el proceso tuvo interrupciones. En septiembre de 2025, el Ministerio de Comercio informó que las negociaciones estaban suspendidas desde 2021 y anunció la voluntad de reactivarlas. Posteriormente, en agosto de 2026, los dos gobiernos acordaron instruir a sus equipos técnicos para continuar las conversaciones.
La reactivación busca construir un marco económico más amplio que los instrumentos bilaterales que ya existen entre ambos países, entre ellos el Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones y el Convenio para Evitar la Doble Tributación.
¿Qué oportunidades podría representar para Colombia?
Uno de los principales objetivos del EPA es facilitar el ingreso de productos colombianos a Japón, un mercado con capacidad de demanda y oportunidades para la diversificación de las exportaciones nacionales.
Entre los sectores con potencial se encuentra la agroindustria, especialmente productos como café, cacao, aguacate Hass, flores y alimentos procesados. La reducción de barreras comerciales y la definición de reglas de acceso podrían mejorar las condiciones para que las empresas colombianas compitan en ese destino.
La experiencia reciente muestra que existe interés comercial. Durante Expo Osaka 2025, el Ministerio de Comercio reportó que las exportaciones no minero-energéticas colombianas hacia Japón alcanzaron los 293,4 millones de dólares en 2024. El café verde representó una parte importante de esas ventas, seguido por las flores frescas y los derivados del café.
Además de las exportaciones, el acuerdo podría favorecer la llegada de capital japonés hacia sectores productivos colombianos, ampliar las oportunidades de cooperación empresarial y facilitar la incorporación de nuevas tecnologías.
Inversión japonesa y transferencia de tecnología
La relación económica entre Colombia y Japón no se limita al intercambio de productos. El Gobierno también busca convertir al país asiático en un socio estratégico para fortalecer la industria nacional.
Durante su visita a Tokio en agosto de 2026, el ministro Mauricio Gómez Amín sostuvo reuniones con representantes del Gobierno japonés y de empresas como Toyota. En estos encuentros se plantearon oportunidades relacionadas con el ensamblaje de vehículos híbridos y eléctricos, la infraestructura de carga y el desarrollo de proveedores locales.
La agenda también contempla posibilidades de cooperación en transición energética, innovación y fortalecimiento de las capacidades productivas.
Para Colombia, atraer inversión japonesa podría significar acceso a conocimiento especializado, modernización industrial y oportunidades de integración en cadenas internacionales de producción. Sin embargo, estos resultados dependerán de los proyectos que efectivamente se concreten y de las condiciones que se establezcan en el acuerdo.
¿Por qué Japón es un socio estratégico para Colombia?
Japón representa una oportunidad para diversificar las relaciones económicas de Colombia más allá de sus socios comerciales tradicionales. Su capacidad industrial, tecnológica y financiera lo convierte en un actor relevante para los objetivos de internacionalización y modernización productiva del país.
Para Colombia, fortalecer esta relación también significa buscar nuevos destinos para sus exportaciones y reducir la concentración comercial en determinados mercados.
En ese escenario, el EPA podría contribuir a una relación bilateral más amplia, en la que el intercambio comercial esté acompañado de inversión, cooperación tecnológica y desarrollo empresarial.
Sin embargo, el desafío no consiste únicamente en abrir el mercado japonés. También será necesario fortalecer la capacidad exportadora de las empresas colombianas, cumplir los estándares de calidad y sanidad exigidos por ese destino y mejorar la infraestructura logística para competir internacionalmente.
¿Cuándo entraría en vigor el acuerdo?
Aunque el Gobierno anunció el 20 de diciembre de 2026 como fecha prevista para la firma, este procedimiento no significa que el EPA comience a aplicarse inmediatamente.
En Colombia, los tratados internacionales deben cumplir un proceso institucional que incluye la aprobación del Congreso de la República y el control de constitucionalidad de la Corte Constitucional, antes de su ratificación y perfeccionamiento, de acuerdo con las disposiciones constitucionales.
Por esta razón, todavía será necesario conocer el texto definitivo del acuerdo, sus compromisos específicos, los plazos de implementación y las condiciones de entrada en vigor.
La eventual firma del EPA representaría un paso importante en la relación entre Colombia y Japón. Su impacto dependerá de que las oportunidades anunciadas se traduzcan en mejores condiciones comerciales, inversión productiva y beneficios concretos para las empresas y los sectores económicos colombianos.





