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La renuncia “por dignidad” de José Félix Lafaurie

José Félix Lafaurie, presidente de Fedegán y una de las voces más influyentes del uribismo, oficializó su renuncia irrevocable al Centro Democrático tras meses de tensiones internas por el mecanismo de selección de la candidatura presidencial. En su carta dirigida al director del partido, Gabriel Jaime Vallejo, el dirigente denunció la ausencia de “espacios reales” de concertación y cuestionó que intereses internos hayan desplazado la deliberación colectiva.

Lafaurie sostuvo que se va “por dignidad”, aclarando que renuncia a la forma, pero no al fondo, al insistir en que sus principios permanecen intactos pese a su salida del partido que ayudó a fundar para prolongar el legado de Álvaro Uribe Vélez. Pese a la ruptura, enfatizó que su decisión no busca afectar directamente la campaña de Paloma Valencia, candidata oficial del Centro Democrático para 2026, aunque el efecto político de su movimiento trasciende con creces esa declaración de intención.


De regreso a Salvación Nacional: el viejo nuevo hogar político

Tras oficializar su renuncia, Lafaurie confirmó que su nueva casa política será el Partido Salvación Nacional, colectividad de raíz conservadora fundada por Álvaro Gómez Hurtado y hoy dirigida por Enrique Gómez Martínez. El propio Salvación Nacional hizo pública la bienvenida al dirigente gremial, calificando su llegada como un “orgullo” para el partido y reivindicando su trayectoria como aliado de la derecha dura.

No se trata de un salto al vacío: Lafaurie recordó que su vínculo con Salvación Nacional es histórico y que, en realidad, se trata de un retorno más que de una aventura improvisada. El partido, que no alcanzó el umbral en ciclos anteriores, viene reposicionándose como plataforma de la derecha conservadora, con la apuesta de crecer en Senado y Cámara en las legislativas que servirán de termómetro para la presidencial de 2026.


Apoyo abierto a Abelardo de la Espriella

El movimiento de Lafaurie hacia Salvación Nacional tiene un nombre propio: Abelardo de la Espriella. El abogado, que ya había sellado un acuerdo con el partido para recibir su respaldo presidencial, se consolidó como la carta de ese sector de derecha que busca competirle espacio al uribismo tradicional.

Lafaurie fue explícito al señalar que su aterrizaje en Salvación Nacional implica un respaldo al proyecto político de De la Espriella: “Si estoy en Salvación Nacional, pues yo tengo que actuar en consecuencia; muy seguramente terminaré apoyando a Abelardo”. El guiño no es nuevo: semanas atrás, en entrevistas, ya había admitido “muchas cosas en común” entre el discurso del abogado y el de su esposa, la senadora María Fernanda Cabal, dejando abierta la puerta a una convergencia futura, condicionada entonces a una eventual escisión del Centro Democrático.


Cómo se mueve el tablero de la derecha en Colombia

El giro de Lafaurie tiene efectos inmediatos en la arquitectura de la derecha colombiana y en la narrativa hacia 2026.

  • Debilitamiento simbólico del Centro Democrático: la salida de una figura que acompañó el proyecto uribista desde su fundación envía la señal de un partido fracturado, con sectores inconformes por el manejo de la candidatura de Paloma Valencia y por la conducción interna.

  • Oxígeno para Salvación Nacional: el partido, que apuesta por superar el umbral y ganar entre 5 y 10 curules en el Senado con el “viento de Abelardo”, suma ahora un aliado con capacidad de articulación gremial, narrativa anti‑Petro y conexiones con bases rurales.

  • Reacomodo del voto de derecha dura: la presencia de Lafaurie, y eventualmente de María Fernanda Cabal, alrededor de De la Espriella, puede fragmentar el voto uribista clásico o, en un escenario de segunda vuelta, convertirse en un factor de presión para la construcción de un candidato único de oposición.

En paralelo, el movimiento reabre la discusión sobre liderazgos y legitimidad al interior del espectro conservador y liberal de derecha, donde figuras como Enrique Gómez, sectores del Partido Conservador y empresarios cercanos a la oposición calibran si alinearse con el proyecto de De la Espriella o insistir en otras cartas. Así, la renuncia de un dirigente gremial puede terminar convertida en catalizador de una recomposición más amplia de la derecha colombiana, con impactos en listas al Congreso, consultas interpartidistas y eventuales coaliciones de cara a 2026.

La salida de José Félix Lafaurie del Centro Democrático y su respaldo a Abelardo de la Espriella abren una nueva disputa por el liderazgo de la derecha en Colombia: el uribismo ya no es el único eje de gravedad.

¿Cree que la decisión de José Félix Lafaurie fortalecerá a Salvación Nacional y a Abelardo de la Espriella o terminará fragmentando aún más a la derecha colombiana? Déjenos su opinión en los comentarios, comparta este análisis con alguien interesado en las elecciones 2026 y suscríbase a nuestro boletín de Café Político para recibir cada semana contexto, datos y lectura estratégica del nuevo mapa electoral.

 

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