María Corina Machado denuncia exclusión de diálogos sobre Venezuela
La dirigente opositora aseguró que Estados Unidos no la incluyó directamente en las negociaciones que se desarrollan en Caracas entre el Gobierno de Delcy Rodríguez y un sector de la oposición. Washington afirmó que Vente Venezuela, el partido de Machado, fue invitado a participar. La dirigente también anunció que regresará al país, aunque no precisó una fecha.
La política venezolana María Corina Machado cuestionó la estrategia de Estados Unidos para conducir las negociaciones sobre el futuro político de Venezuela, al denunciar que no fue incluida directamente en los diálogos que mantienen en Caracas el Gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y una facción de la oposición.
Las declaraciones fueron divulgadas el 16 de octubre de 2026, después de una entrevista concedida a The New York Times. En ella, Machado también anunció su intención de regresar a Venezuela para movilizar a sus seguidores de cara a futuros procesos electorales y expuso sus diferencias frente a algunos acuerdos económicos promovidos por Washington.
La denuncia ocurre en medio de un proceso de negociación respaldado por el Gobierno de Donald Trump, que busca avanzar en una reorganización política e institucional venezolana. La participación de distintos sectores opositores y las condiciones para una eventual transición democrática se mantienen como asuntos centrales de la discusión.
Machado cuestiona su participación en las negociaciones
La dirigente afirmó que Washington la dejó al margen de las conversaciones que se desarrollan en Caracas. Sin embargo, el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreció una versión diferente sobre la participación de su sector y aseguró que Vente Venezuela fue invitado a los encuentros.
Esta diferencia es importante: la denuncia de Machado se refiere a su exclusión directa de las negociaciones, mientras que la respuesta estadounidense señala que su organización política recibió una invitación.
La controversia deja abierta una pregunta sobre la representación de la oposición en el proceso: quiénes participan en las decisiones, con qué mandato político y hasta qué punto las conversaciones reflejan la diversidad de posiciones dentro de los sectores contrarios al chavismo.
Machado, quien ganó las primarias opositoras de 2023 y respaldó a Edmundo González Urrutia en las elecciones presidenciales de 2024, ha sido una de las figuras más visibles de la oposición venezolana. Su posición frente a las negociaciones será relevante para comprender las tensiones entre los distintos sectores que buscan influir en el futuro institucional del país.
La estrategia de Washington y el papel de Delcy Rodríguez
Las conversaciones se desarrollan entre el Gobierno encabezado por Delcy Rodríguez y representantes de sectores opositores, con respaldo de Estados Unidos.
La participación de Rodríguez en este proceso ha generado cuestionamientos por parte de Machado, quien considera que una transición democrática debe incluir mecanismos de rendición de cuentas por presuntas violaciones de derechos humanos.
Al mismo tiempo, la dirigente afirmó que comprende la lógica del plan de transición impulsado por Washington, aunque cuestionó que el proceso avance sin su participación directa.
La estrategia estadounidense contempla fases de estabilización, recuperación económica y transición política. No obstante, el desarrollo de las conversaciones, las condiciones institucionales y la definición de futuras elecciones serán determinantes para establecer hasta dónde puede avanzar el proceso.
Por ahora, no existe en la información consultada una fecha electoral definitiva que permita establecer cuándo se celebrarán nuevos comicios presidenciales.
Machado promete regresar a Venezuela
Durante la entrevista, Machado aseguró que regresará al país «antes de lo que se imaginan», pero no anunció una fecha concreta para hacerlo.
La dirigente explicó que su intención es movilizar a sus seguidores y participar en el proceso político que conduzca a futuras elecciones. Su regreso podría tener implicaciones para la reorganización de su movimiento y para la relación entre los distintos sectores opositores.
Sin embargo, la declaración no constituye una confirmación de fecha, itinerario o condiciones para su retorno. La dirigente permanece fuera de Venezuela y cualquier novedad sobre su regreso deberá verificarse a partir de anuncios posteriores.
El eventual retorno también plantea interrogantes sobre las garantías para la participación política, el ejercicio de los derechos ciudadanos y las condiciones de seguridad para los dirigentes opositores.
Las diferencias por los acuerdos petroleros
Machado también cuestionó al empresario Alejandro Betancourt, vinculado a contratos del sector energético venezolano y a acuerdos petroleros relacionados con la Administración estadounidense.
La dirigente lo señaló como responsable de parte de los problemas que ha enfrentado el país y afirmó que no lo consideraría un socio empresarial viable en un eventual Gobierno suyo.
Sin embargo, hizo una precisión sobre el futuro de los acuerdos comerciales: sostuvo que respetaría los contratos petroleros que cumplan la legislación venezolana.
Su posición combina críticas a determinados actores empresariales con la defensa de reglas jurídicas para los acuerdos económicos. Machado afirmó que Venezuela necesita seguridad, estabilidad y legitimidad para atraer inversión.
El debate tiene importancia estratégica porque el sector energético representa una pieza central de la recuperación económica venezolana. La transparencia de los contratos, la seguridad jurídica y la capacidad de las instituciones para supervisar las operaciones serán asuntos relevantes para cualquier proceso de apertura económica.
Las críticas de Machado a Betancourt constituyen señalamientos políticos y no deben interpretarse, por sí solas, como una determinación judicial de responsabilidad.
Una comisión de la verdad para las víctimas
La dirigente también propuso crear una comisión de la verdad independiente que permita recopilar testimonios de víctimas de presuntas violaciones de derechos humanos, esclarecer los hechos y establecer mecanismos de reparación.
Machado sostuvo que quienes hayan cometido delitos deben responder ante la justicia y advirtió que determinados crímenes no pueden quedar cubiertos por medidas de amnistía o perdón, de acuerdo con la Constitución venezolana y los tratados internacionales aplicables.
La propuesta sitúa la rendición de cuentas entre los asuntos que, según la dirigente, deberían acompañar cualquier transición política.
Una comisión de la verdad puede contribuir a documentar hechos, identificar patrones y reconocer a las víctimas, pero su alcance depende del mandato, la independencia y las garantías institucionales con que opere. Tampoco sustituye automáticamente las investigaciones judiciales ni las obligaciones de juzgar delitos cuando corresponda.
El desafío para Venezuela será establecer mecanismos que permitan avanzar en la reconciliación y la estabilidad política sin desconocer los derechos de las víctimas ni las obligaciones de justicia.
¿Qué puede pasar ahora con la oposición venezolana?
Las declaraciones de Machado muestran las diferencias que persisten sobre quién debe participar en las negociaciones y cuáles deberían ser las condiciones de una transición democrática.
Por una parte, Washington mantiene interlocución con el Gobierno de Rodríguez y con sectores opositores. Por otra, Machado cuestiona su exclusión directa y plantea que su participación política debe continuar mediante la movilización ciudadana y el regreso al país.
El desarrollo de las conversaciones permitirá observar si se amplía la representación de la oposición, si se definen garantías para futuras elecciones y si se establecen compromisos verificables en materia institucional y de derechos humanos.
También será necesario seguir la evolución de los acuerdos petroleros, las condiciones para el retorno de dirigentes opositores y los mecanismos de justicia que puedan plantearse durante el proceso.
Por ahora, Machado ha expresado su desacuerdo con la forma en que se están desarrollando las negociaciones, pero también ha señalado que no se opondrá a avances que contribuyan a la democracia. El alcance de ese proceso dependerá de los acuerdos que se concreten, de la participación de los distintos sectores y de las garantías que se establezcan para el futuro político de Venezuela.







