0 7 mins 3 horas
Comparte con tus amigos

“Mark Zuckerberg en el banquillo: ¿Instagram engancha a niños a propósito?”

🏛️ El caso que puede cambiar las redes: ¿de qué se acusa a Meta?

El juicio se desarrolla en un tribunal federal de Los Ángeles, donde Mark Zuckerberg testifica por primera vez ante un jurado sobre los efectos de sus plataformas en menores. El caso forma parte de una ola de demandas impulsadas por familias, distritos escolares y fiscales estatales que acusan a Meta de diseñar deliberadamente Instagram y Facebook para generar adicción en niños y adolescentes y dañar su salud mental.

Los puntos centrales de la acusación son:

  • Meta habría creado funciones “psicológicamente manipuladoras” (scroll infinito, notificaciones constantes, algoritmos que recomiendan contenido sin fin) para promover un uso compulsivo en menores.

  • La empresa habría ocultado investigaciones internas que mostraban daños en la salud mental de jóvenes, mientras públicamente minimizaba esos riesgos.

  • Se le acusa además de recoger datos de menores de 13 años sin consentimiento de los padres, violando normas de privacidad infantil en EE. UU.

Este juicio es clave porque se conecta con más de 1.600 casos similares en todo Estados Unidos, y lo que se decida aquí puede marcar la pauta para acuerdos millonarios o para obligar a cambios profundos en el diseño de las plataformas.


👨‍⚖️ Dentro del juicio: la historia de una usuaria y el “laboratorio” con niños

El caso emblemático que se ve en Los Ángeles tiene rostro y nombre: el de una joven que asegura que YouTube e Instagram marcaron su infancia desde los 6 años. Sus abogados narran cómo empezó en YouTube, pasó luego a Instagram y terminaba pasando “hasta 16 horas al día” en la app, desarrollando ansiedad, dismorfia corporal, ideación suicida, bullying y sextorsión.

En paralelo, fiscales como el de Nuevo México describen a las redes como “casinos digitales” que explotan la vulnerabilidad del cerebro adolescente con mecanismos similares a las máquinas tragamonedas: recompensas variables, dopamina fácil y la sensación de que siempre hay “un contenido más” para ver.

Para construir su caso, fiscales estatales se hicieron pasar por niños en las plataformas, documentando cómo los algoritmos empujaban rápidamente contenido sensible o nocivo y cómo las herramientas de control parental resultaban insuficientes.


🛡️ La defensa de Zuckerberg: “no priorizamos las ganancias sobre la seguridad”

Mark Zuckerberg llegó a este juicio arrastrando años de desgaste político y social: ya había sido confrontado en el Congreso de Estados Unidos, donde en 2024 llegó a pedir perdón a padres que afirman que sus hijos fueron dañados por Instagram. En esa audiencia, un senador llegó a decirle que tenía “sangre en las manos” por un producto que “está matando gente”.

En el juicio actual, sin embargo, la estrategia es distinta:

  • Meta niega que sus productos estén “diseñados para ser adictivos”, y sostiene que no hay consenso científico que pruebe un daño directo y generalizado de las redes en la salud mental de los menores.

  • La empresa argumenta que hoy tiene “múltiples herramientas de protección”: límites de tiempo, controles parentales, recomendaciones de descanso y filtros de contenido.

  • Zuckerberg insiste en que la compañía no ha puesto las ganancias por encima de la seguridad de los niños y que invierte miles de millones en moderación y tecnología de protección.

Meta también se apoya en estudios citados por la propia compañía, como informes de academias científicas estadounidenses, que señalan que la evidencia sobre daños directos de redes a la salud mental es mixta y no concluyente.


🧩 No es solo Meta: YouTube, TikTok y Snapchat también están en la mira

Aunque el foco mediático está en Zuckerberg, no es el único gigante sentado en el banquillo. En el mismo frente judicial:

  • YouTube (Google) también es demandado por supuestamente promover adicción y contenido dañino para menores.

  • TikTok y Snapchat optaron por llegar a acuerdos antes de que comenzara el juicio, evitando así el choque frontal ante el jurado.

En paralelo, 33 a 41 estados de EE. UU. (según la acción concreta) han interpuesto demandas coordinadas contra Meta, alegando que la empresa “decidió maximizar sus ganancias a costa de la salud pública de los más jóvenes”, comparándola directamente con las tabacaleras y la industria de los opioides.


🌍 Lo que está en juego: regulación global y el futuro del algoritmo

Si los demandantes ganan, el impacto puede sentirse mucho más allá de Estados Unidos:

  • Meta podría enfrentar indemnizaciones multimillonarias y la obligación de modificar profundamente el diseño de Instagram y Facebook para menores, limitando funciones como scroll infinito, notificaciones personalizadas o recomendaciones algorítmicas agresivas.

  • El caso puede servir de precedente político y jurídico para que otros países impulsen regulaciones similares o más duras contra las Big Tech.

  • Para los reguladores, este juicio funciona como un “caso piloto”, similar a lo que fueron las grandes demandas contra tabaco y farmacéuticas: un laboratorio para probar si se puede responsabilizar a una empresa por daños masivos en salud pública atribuibles a un producto de consumo masivo.

Mientras tanto, el mensaje de fondo es claro: el modelo de negocio basado en captar y retener la atención juvenil a cualquier costo está en cuestión, y la pregunta que atraviesa el juicio es brutal, pero directa:
¿Cuánta responsabilidad tiene un algoritmo en la salud mental de una generación?


Artículo investigativo d Café Político. Información actualizada a febrero de 2026.

 

Comparte con tus amigos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *