0 5 mins 3 meses
Comparte con tus amigos

La posible integración de Tigo y Movistar en Colombia está generando profundas alarmas en el sector de las comunicaciones y en la opinión pública. La operación, que tiene como objetivo crear un nuevo gigante de las telecomunicaciones, podría transformar el mercado colombiano en un duopolio liderado por Claro y la nueva empresa integrada, lo que genera preocupación por la pérdida de competencia, la concentración de mercados y los efectos negativos sobre precios y calidad del servicio para los consumidores.​

¿Qué implica la integración de Tigo y Movistar?

El escenario actual y el proceso de fusión

La operación, presentada por Tigo-UNE (Colombia Móvil) y Movistar (Telefónica), se encuentra en evaluación de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), la entidad encargada de autorizar o rechazar la fusión. La integración busca consolidar la posición de ambas empresas en un mercado donde la competencia ya es escasa, con la promesa de mayor eficiencia operativa y estabilidad financiera para los operadores.​

Participación de mercado y escenario post-fusión

Actualmente, la suma de Tigo y Movistar pondría al nuevo operador como segundo jugador en el mercado, con una participación cercana al 85% en el sector móvil y un porcentaje similar en servicios fijos. Esto dejaría a Claro como el único gran competidor, configurando un escenario de duopolio que no se observa en muchos países de América Latina y la OCDE.​

Alarmas y efectos del duopolio

Riesgo para la competencia y los operadores pequeños

La principal preocupación es que la integración pueda eliminar la competencia efectiva y permitir la consolidación de precios por parte de los dos grandes operadores. Esto podría afectar negativamente a los operadores móviles virtuales (OMV) y a los pequeños proveedores, que dependen de la rivalidad entre los grandes para mantener sus negocios y ofrecer alternativas a los consumidores.​

Posibles consecuencias para los consumidores

  • Aumento de precios: Los análisis de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) y de expertos advierten que la integración podría reducir la presión competitiva y permitir subidas en los precios de los planes móviles e internet.​

  • Disminución de la cobertura: La reducción de competidores puede traducirse en menor inversión en infraestructura y expansión de redes, especialmente en zonas rurales y de baja rentabilidad.​

  • Menor innovación: La falta de competencia puede paralizar la introducción de nuevas tecnologías y servicios, afectando la experiencia de los usuarios.​

Opinión de competidores y reguladores

La postura de WOM y otros operadores

WOM, operador de telecomunicaciones, ha enviado cartas abiertas y solicitudes a las autoridades para que se intervenga en la transacción, argumentando que la integración podría generar un duopolio que perjudica la sostenibilidad del mercado y la libertad de elección de los consumidores.​

Comunicado Carta

Opinión regulatoria y medidas posibles

La CRC ha emitido conceptos técnicos que alertan sobre los riesgos de coordinación entre el nuevo operador y Claro, y recomienda que la SIC imponga medidas de protección para garantizar la competencia, como el acceso a infraestructura crítica y la transparencia en precios y condiciones de servicio.​

¿Qué sigue para el mercado colombiano?

La decisión final está en manos de la SIC, pero la opinión pública, los operadores pequeños y la opinión experta señalan que cualquier integración debe ir acompañada de fuertes condiciones de procompetitividad y monitoreo para evitar que los consumidores terminen pagando el costo de la concentración.

Comparte con tus amigos

Discover more from Café Político

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Deja un comentario