Encuesta Invamer 2026: Cepeda lidera, pero la derecha se acerca y la elección se aprieta
El nuevo mapa electoral muestra un país dividido, un centro en crisis y una segunda vuelta cada vez más incierta
Cepeda lidera, pero ya no corre solo
La más reciente encuesta de Invamer redefine el tablero electoral rumbo a 2026: el senador Iván Cepeda Castro se mantiene como favorito, pero su ventaja empieza a reducirse frente a una derecha que gana terreno.
En intención de voto en primera vuelta, Cepeda marca 44,3%, seguido por Abelardo de la Espriella con 21,5% y Paloma Valencia con 19,8%.
El dato confirma un liderazgo sólido, pero también revela un cambio clave: la competencia ya no está definida.
Segunda vuelta: la verdadera alarma para el oficialismo
Donde realmente se encienden las alertas es en el escenario de segunda vuelta.
Contra Paloma Valencia, Cepeda pasó de una ventaja de 34,5 puntos en febrero a apenas 4,6 puntos en abril (51,2% vs. 46,6%). En la práctica, un empate técnico.
Frente a De la Espriella, la diferencia también se reduce: de 22 puntos a 12.
La conclusión es clara: Cepeda sigue siendo el candidato a derrotar, pero ya no parece invencible.
Paloma Valencia: la curva que cambia la elección
El fenómeno más fuerte de la encuesta es el crecimiento de Paloma Valencia.
En pocos meses pasó de 10% a 19,8% en intención de voto, duplicando su apoyo y consolidándose como una opción competitiva dentro del bloque de oposición.
Su crecimiento no solo proviene del voto duro de derecha, sino de sectores que antes orbitaban en el centro político.
El riesgo: también concentra una alta resistencia electoral, lo que podría limitar su techo en segunda vuelta.
El centro se desinfla y pierde relevancia
La encuesta deja un mensaje contundente: el centro político se está quedando sin espacio.
Figuras como Claudia López y Sergio Fajardo registran caídas significativas, quedando relegadas a cifras marginales.
Más que una mala medición, esto refleja un cambio estructural: la elección se está polarizando entre dos bloques claros.
Un país dividido en dos mitades
El estudio muestra un empate casi exacto en la percepción política del país:
- 48,7% votaría por un candidato cercano al gobierno
- 47,8% lo haría por uno en oposición
La aprobación del presidente Gustavo Petro también refleja esa fractura: 47,3% aprueba y 48,9% desaprueba.
Esto significa que la elección no se definirá únicamente por ideología, sino por quién logre inclinar esa delgada línea en segunda vuelta.
Seguridad: el talón de Aquiles del oficialismo
Uno de los puntos más críticos para el Gobierno es la percepción de seguridad:
- 60,8% cree que la “paz total” va por mal camino
- 61,7% se siente más inseguro
- 73,8% percibe pérdida de control territorial
Este bloque se convierte en el principal campo de batalla electoral.
Para el oficialismo, representa su mayor vulnerabilidad. Para la oposición, su mayor oportunidad.
El factor Petro: entre desgaste y respaldo
A pesar de los problemas en seguridad, el Gobierno mantiene un activo clave: la percepción de cambio.
El 46,2% de los colombianos afirma haber experimentado mejoras durante el mandato de Petro, mientras el 26% asegura haber recibido beneficios directos.
Este dato explica por qué el petrismo sigue siendo competitivo, incluso en medio de críticas.
La elección se convierte en un plebiscito
La encuesta confirma una tendencia: Colombia se encamina hacia una elección polarizada.
El escenario ya no es de múltiples opciones, sino de dos narrativas enfrentadas:
- Continuidad del proyecto Petro, representado por Cepeda
- Oposición consolidada, disputada entre Valencia y De la Espriella
El centro, sin liderazgo fuerte, pierde capacidad de incidencia.
Impacto: 2026 se definirá en los detalles
Lo que revela Invamer no es un ganador, sino una advertencia:
- Cepeda necesita ganar en primera vuelta o ampliar su ventaja
- La derecha debe unificarse para competir en segunda
- La seguridad será el tema que puede cambiarlo todo
La elección está abierta, y más sensible que nunca a la coyuntura.

