Paola Holguín renuncia al Centro Democrático y deja su curul en el Senado
Nueva fractura en el uribismo: Paola Holguín se aparta del Centro Democrático y del Congreso
Paola Holguín renuncia al Centro Democrático y deja su curul en el Senado: otro remezón en la oposición
La política colombiana suma un nuevo movimiento que podría alterar el tablero electoral de 2026. La senadora Paola Holguín presentó oficialmente su renuncia al Centro Democrático y a su curul en el Senado, marcando el fin de una relación política de más de una década con la colectividad fundada por Álvaro Uribe.
La decisión fue comunicada a través de un mensaje enviado a su bancada, donde agradeció por las luchas compartidas y reconoció el camino recorrido dentro del partido. Sin embargo, detrás de la salida hay mucho más que una despedida protocolaria: hay una ruptura política que refleja las tensiones internas que atraviesa hoy el uribismo.
¿Por qué renunció Paola Holguín?
La salida de Holguín se da meses después de haber participado como precandidata presidencial dentro del proceso interno del partido, en una contienda que finalmente favoreció a Paloma Valencia.
Aunque mantuvo disciplina política durante parte del proceso, Holguín tomó distancia al respaldar públicamente a Abelardo de la Espriella en la primera vuelta presidencial, una decisión que generó fricciones dentro de la estructura partidista.
Ese respaldo terminó por profundizar las diferencias con la dirección del partido y dejó en evidencia una grieta ideológica y estratégica dentro del Centro Democrático.
Su renuncia no solo implica una salida administrativa: representa la pérdida de una de las voces más visibles del uribismo en temas de seguridad, defensa y oposición al Gobierno.
El Centro Democrático enfrenta una fuga de liderazgos
La renuncia de Holguín se suma a otros episodios recientes que han puesto a prueba la cohesión del partido en medio del nuevo ciclo electoral.
El Centro Democrático, que durante años fue una maquinaria sólida y disciplinada, enfrenta hoy el reto de mantener unificado su capital político mientras redefine liderazgos para el escenario pos-Uribe.
La salida de figuras con peso regional y trayectoria legislativa puede afectar su capacidad de movilización territorial, especialmente en Antioquia, uno de sus bastiones históricos.
¿Qué viene para Paola Holguín?
Aunque no ha confirmado su siguiente paso político, su salida deja abierta la posibilidad de una nueva alianza o incluso una eventual adhesión a otros sectores de oposición.
Su capital político, experiencia y reconocimiento nacional la mantienen como una figura relevante dentro del espectro de derecha y centroderecha.
En un año donde cada movimiento tiene lectura electoral, su renuncia no es menor: es una señal de que la recomposición política en Colombia ya empezó y que las lealtades partidistas están entrando en revisión.
Porque en política, como en ajedrez, cuando una pieza importante se mueve, rara vez es casualidad.

