Indolente, avara y hostil banca

Comparte con tus amigos

Óptica periodística

Nelson Germán Sánchez Pérez –Gersan-

Permítame asegurarles que no son ni diez ni cien, si no miles y miles de quejas y reclamos de colombianos honestos, trabajadores y emprendedores, quienes queriendo sacar avante su negocio, mantener puestos de trabajo, cumplir con sus obligaciones laborales para asegurar el bienestar de sus colaboradores, denuncian la actitud desconsidera, hostil y poco resolutiva de la banca colombiana para con sus solicitudes, durante y en esta etapa de postpandemia a la que nos encaminamos.

Aún se recuerdan los anuncios en las intervenciones televisivas e innumerables apariciones en los medios de comunicación del Gobierno Duque, sobre el supuesto apoyo y alivio financiero para apalancar el pago de las nóminas, créditos a bajo interés y así evitar que el desempleo se disparara y la situación social se deteriora más. Lo cual era un loable mensaje.

Pero lo que se ve hasta hoy es el desespero, la rabia y el dolor de patria en los ojos de medianos y pequeños comerciantes, de micro y famiempresarios, de profesionales independientes y emprendedores a través de redes sociales,  portales informativos y comunicaciones en general, denuncian absolutamente lo mismo: La respuesta grotesca de la banca colombiana ante su solicitud de apoyo, de crédito para pago de nóminas o de líneas blandas que permitan acceder a dinero para pagar sus obligaciones acumuladas. Según las denuncias, encuentran la misma repetitiva respuesta: El banco no cambió ni modificó su política de préstamos, de créditos, de desembolsos, no importa lo que haya establecido en directriz el Gobierno nacional, prima la política autónoma del banco para aprobar, en sus propios términos, tiempos e intereses.

Es decir, quien no tenga capacidad de pago, de endeudamiento, demuestre ingresos, el cómo devolver al mil por ciento dicho desembolso bajo los preceptos, garantías y otras exigencias particulares del banco, no es objeto de tal financiación o apoyo ni siquiera ahora; simplemente, porque así lo dicta la política del banco. O sea, no importa esta atípica situación de crisis social y económica por la pandemia, no interesa si es una coyuntura que merece la mayor consideración y agilidad o si es garante el mismo Estado colombiano que, a propósito, permitió el florecimiento de ese sector, lo que importa es que el banco es quien decide, coloca sus términos, determina el procedimiento y punto.  Lo cual lleva a una reflexión que debería volverse también tema de campaña presidencial ¿entonces cuál es el papel real de la banca para multiplicar la riqueza social general?

Nadia pide ni violar la ley ni desconocer la Constitución, ni si quiera una intervención o estatización de la  banca, pero sí se exige que el Gobierno y las ramas del Estado cumplan su deber, frente a que la banca, en vez de amasar fortuna y engavetar esos recursos que se requieren para apoyar a miles de negocios y empresas para una verdadera reactivación económica, entregue a los solicitantes ese dinero que el mismo Banco de la República le dio hace meses con bajos interés para irradiar el mercado, permitiendo así el desarrollo de acciones de justeza social y mínima consideración como pagar nóminas, acreedores o reabrir y que miles de colombianos no sigan cesantes y sus familias sufran al no tener un plato de comida en su mesa, o no cuenten con un ingreso mensual o falta de pagos.

No es posible que prevalezca el criterio bancario sobre la necesidad de millones de colombianos en momentos donde el bien común y la solidaridad debe prevalecer, para no dar al traste con los avances en la lucha contra la pobreza, la formalización del empleo y mejoras en las condiciones de vida de los colombianos, por las cuales la institucionalidad ha luchado, invertido tiempo y recursos durante los últimos 30 años, mientras el reducido sector financiera sigue con oídos sordos. La indolente actitud mantenida por la banca y la necesidad real de democratizar esa franja y el crédito en Colombia con más y mejores actores es una necesidad imperiosa que debe volverse parte importante de la agenda pública mediática en la discusión electoral presidencial del 2022.

Comparte con tus amigos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.